me mordí la lengua para no hablarte,
mientras mis manos permanecían atadas para no marcar tu número.

Quería llamarte.
Sabía que no era la hora, ni el momento adecuado, pero lo necesitaba.
Veía tu número apareciendo en la pantalla, y mi dedo esperaba juntar fuerzas para marcar el botoncito verde que te llamaba.
Entonces sonó mi teléfono. un número que no era el tuyo trataba de comunicarse, y atendí para distraer mi pensamiento de vos... Me entretuve por un rato, y cuando media hora más tarde por fin corté, no fui capaz de encontrar motivos para llamarte.
Seguía teniendo cosas para decirte, pero el impulso se había ido, y los efectos del alcohol habían desaparecido por completo.
Entonces me dormí. Es posible que hayas aparecido en mi sueños, o no, no lo sé...
Últimamente estás, y tengo urgencia de llamarte. La culpa me lo impide día tras día. Todavía algo de conciencia me queda. Es bueno saberlo.
Hoy el horóscopo en la última página de la reviste me dice que reniego de mi situación amorosa, y me arrepiento de errores pasados... Puede ser... El tuyo dice que es posible que tengas un encuentro casual con tu ex... Y yo ya no sé cuál es el grado de mi locura, pero creo que aumenta cada día un poco más.
No sé de vos más que ya no vivís donde solías hacerlo. Te olvidaste de mí, y de nuestra vida. Ya no pensas en nuestro futuro.
Pero necesito hablarte, porque en el fondo hay cosas que sólo vos entenderías.
Porque todavía creo que sos el único ser que se acopla perfectamente a mí.

no había sol que pudiera alegrar su tarde. el día había empezado bien, pero con el paso de las horas había ido decayendo. tenía mucho para hacer, pero no tenía ganas. y la angustia también le jugaba en contra. se encontraba en un punto estancado en su vida. quería avanzar a pasos agigantados, y sin embargo no se movía. dependía del tiempo, como siempre. quería escaparse, tenía ideas, quería cumplir sueños. sabía que cuando se terminara este período sus sueños permanecerían inconclusos, y eso le molestaba. quiso hacer algo, pero era tarde. entonces se sentó a esperar. le aburría su vida, y sus ideas no eran lo suficientemente fuertes como para llevarla lejos a esos lugares que inventaba para refugiarse en los días así.
el único escape era la televisión. si veía y escuchaba algo que la distrayera ya no tendría que pensar, y todo lo malo se alejaría. de cualquier forma era una solución parcial, porque sentada frente al aparato su vida seguía estática, y cuando se apagara, los problemas volverían.
no había solución ni respuesta clara. no había opción. escaparse ya no era una posibilidad.
suspiró. lo pensó. se resistió.
después se rindió... puso empeño en los quehaceres, hizo lo que tenía que hacer...
sus sueños seguirían ahí expectantes para cumplirse unas semanas después cuando ella se librara de sus obligaciones.

te sorprendiste cuando con ese beso intenso te arrebate todo pensamiento de tristeza. seguía siendo yo, pero qué distinto era todo! volví a ser tuya, y la noche volvió a ser nuestra... nunca te quise tanto como en ese momento en que tus ojos intentaron decirme lo que nunca fuiste capaz de aceptar. me veía reflejada en ellos, y por primera vez supe que ésto estaba bien.
ahora me doy cuenta que de diferente esa noche, no tuvo nada... era una noche más en que vos montabas un personaje, y yo era la misma que siempre te había creído.
ahora junto los pedazos de mí que quedaron desparramados por la casa, mientras trato de convencerme que no fue para tanto...
una vez más te tengo que volver a olvidar...

te vas de mi en los contornos de estas letras gastadas, y en las canciones que ya nunca canto mientras ya no te espero...
te escapas por las cuencas de mis ojos en cada gota salada que se desprende de mí por extrañarte...
te alejas en cada palabra que muere antes de llegar si quiera a ser pronunciada...
pero volvés,
siempre volvés...
aunque es mentira, y en realidad nunca te vas...
nunca te fuiste.

no era culpa de la radio, y sin embargo ella descargó un golpe con la mano abierta sobre el aparato, y unas palabras poco gratas al locutor. claro que no tenía nada que ver una cosa con la otra, pero eran los únicos testigos que le hacían compañía por esas altas horas de la noche.
cada canción lenta le rompía más el corazón. había guardado el amor adentro tanto tiempo que había explotado en miles de pedazos que ahora la invadían como pequeñas astillas esparcidas por todo el cuerpo.
no se permitía pensar. sin embargo las ganas de llorar eran más fuertes que nunca. más que cualquier otra cosa, más que el tiempo malgastado, más que las mentiras, lo que le molestaba era saber con certeza (porque sabía) que él ahora se estaba divirtiendo y que por ningún motivo estaba pensando en ella.
quería hablarle, pero no tenía nada para decirle. todas las ideas le venían juntas a la cabeza, pero ninguna era lo suficientemente lógica para ser pronunciada.
una noche más se deshizo frente a sus ojos... las horas pasaron libres de eventos como lo habían hecho los últimos días... él nunca supo de las lágrimas silenciosas... ella se fue a dormir con la salida del sol sin sospechar que cuando él cerró sus ojos, la recordó y le deseó dulces sueños.

ya no hay tinta en el tintero,
no hay abrazos, no hay más besos
se acabó el tiempo.
no existe un vos, ni un nosotros,
no hay imágenes, ni hay recuerdos...
sólo me pareces un sueño que alguna vez casi pude tocar...

el problema cuando te vas es lo que queda...
despedirme es lo suficientemente lastimoso como para tener que convirir con tus manías, con tus presencias, con tus recuerdos...
te vas, pero el hundimiento en el costado del sillón donde nos sentábamos a pasar las tardes de frío no desaparece por mucho que intente cambiarle la forma. la pared contra la que nos acomodamos tantas veces sigue ahi y me mira burlona. el antojo insaciable de brownies a la tarde ya no se aplaca.
el vacío de mi vida hoy no se llena con nada

¿qué voy a hacer cuando me faltes? ¿que voy a hacer si no te tengo? el miedo me paraliza, y la sonrisa que insisto en fingir ya no es creible. te quiero tanto que me duele, siento el el amor quisiera salirse de mi cuerpo a abrazarte, y en el intento no hace más que lastimarme. no sé si nos quedan horas, o días, ni cómo aprovechar el tiempo que nos queda. me hundo en un vacío cada vez más grande, y todas las palabras que conozco no me alcanzan para calmar mi ansiedad.
por si no volves a leerme, por si no vuelvo a saber de vos, quiero decirte un último te quiero... sabes que eso es verdad, hay cosas que no pueden fingirse.

quería que estuvieras ahi,
que me abrazaras en mi cumpleaños,
que este verano volviéramos juntos a la playa,
que durante los finales estudiaras conmigo en mi casa...
quería que vinieras hoy,
que tomemos el te con nesquick y tostadas,
que nos tiráramos a ver una película esta noche
mientras afuera el frío rompe corazones.
quería besarte por última vez,
que escucharas mi te amo que sigue siendo cierto,
que me regalaras uno para quedarme de recuerdo,
que me abrazaras y secaras mis lágrimas que seguían cayendo...
quería tenerte hoy y siempre...
quería que te quedaras,
quería que nunca te fueras...

ojalá sea cierto para vos, porque lo es para mí...
porque es verdad cuando te digo que si miro desde tus ojos todo se tiñe con un leve resplandor, y brilla un poco más... porque cuando camino de tu mano por algún motivo mi cuerpo es más liviano, y la gravedad hace menos efecto sobre mi, y vuelo en poco... porque es más cómodo dormir sobre tu pecho, que sobre mi colchón frío...
me acostumbré a tenerte.
los días que no te veo, te extraño tanto que duele...
quedate a mi lado.
nunca me faltes.

sabiendo que ya no sé del destino de tus besos,
me pregunto si alguna vez pensaste en volver...
a veces todavía me acuerdo de las horas gastadas mirando juntos el techo,
y la escarcha que se depositaba sobre mi auto, o tu auto mientras estábamos juntos hasta la madrugada.
el tiempo es otro, y se mueve más rápido.
no pienso en vos, ni en mi cuando estaba con vos, ni en lo que te convertías cuando estabas conmigo.
nunca rompimos promesas porque nunca prometimos nada,
y hoy cuando te veo, todavía te saludo, y te sonrío...

el cigarrillo no calmaba la ansiedad, y el alcohol no hacía callar esa voz interna. la noche era más oscura con el paso de las horas y su pulso era cada vez más débil. no había mucho más por hacer, se sentía vencida y derrotada. ya no tenía fuerzas, ni esperanzas, ni ganas. cada nota que salía del reproductor era como una puntada en su corazón. la soledad terminó por enloquecerla. empezó a confundir formas y colores... sin saber cómo se imaginó cerca del océnano. lo veía muy nítido, era de ese azul profundo; ni verde, ni celeste, ni turquesa, era azul. las olas la invitaban, y ella se dejó caer sobre él...
las cortinas en su cuarto ondeaban con el viento frío de la noche, la ventana permaneció abierta, el cigarrillo se terminó por consumir solo apoyado en el cenicero, los hielos en el vaso se hicieron agua, y se mezclaron con el whisky... visto desde arriba, su cuerpo parecía una figurita de contorno colorado pegada al pavimento.

vuelvo a caer.
el lado oscuro me llama,
y hago un esfurzo para no avanzar.
nunca fue la solución,
pero siempre me calmó.
lo haría,
pero tendría que dar demasiadas explicaciones.
es difícil ocultarlo.

fue como tenía que ser,
no como yo quería que fuera...
después de todo, nunca encajé en el papel
de diosa de hollywood de los años 60
andando en un descapotable rojo
y con el pelo volvando perfectamente desordenado al viento,
aunque me gustaba creer que sí.
en cambio,
pareciera que soy la actriz secundaria
la que es sombra,
la que se sienta a un costado con un vestido feo...
y así se me pasa el tiempo,
viéndolo todo con los ojos soñadores de quien no alcanza...

es culpa del frío
de la oscuridad
de lo poco que iluminan las estrellas
y de que la luna esta noche no está...
es culpa del tiempo
del recuerdo huérfano que me persigue
de la hora que no puede frenarse,
del reloj que no puede vovler atrás...
es culpa de la cotidaneidad,
de que uno se acostumbra a ciertas presencias
de que algunas ausencias jamás pasan desapercibidas,
de que algunas personas son imprescindibles...
es culpa de mi cama que es measiado grande para mí sola,
de los ecos del recuerdo,
del hueco en mi costado izquierdo,
de la lágrima fácil...
es culpa del mundo que es injusto,
de las paradojas,
de la ironía que a veces quiere ser protagonista,
de la mala suerte con que fui maldecida...
no te tengo, pero te pienso y te recuerdo,
te quiero y te siento...
no importa que busques excusas,
por culpa mía
vos ya no estás...

no debería
pero la noche me acecha,
y si no te escribo lloro...
con la ansiedad reprimida y el insomnio que se hace cada vez más grande
comienzo a pensarte y recuerdo tu sonrisa que inventaba primaveras donde no las había, y tus ojos que cantaban canciones que yo nunca conocería...
recuerdo tu pelo desprolijo y desordenado, y las palabras que en secreto nos susurraba la noche para convencernos de mantenernos abrazados...
me acuerdo del miedo de perderte, y del dolor cada vez que tenía que dejarte, de la incertidumbre de no saber si esa sería la última vez, o si tal vez volverías a necesitar de mi compañia...
si pudiera, volvería el tiempo atrás, para decirle a la que era que no te deje ir, que por más que lo intente, nunca va a olvidarte...

te veo que entras y aún desde lejos logro reconocer tu sonrisa torcida y tu gesto de querer estar en cualquier otra parte. no sé muy bien a qué viniste, y tus intenciones se me figuran idescifrables porque tu espontaneidad arruina cualquiera de mis predicciones.
como si fuéramos viejos amigos y ya no doliera, empezamos a reirnos del pasado... tus preguntas indiferentes esconden tu curiosidad real, mis respuestan tienen un dejo de tristeza...
te miente mi sonrisa, y mi mirada, disimulo lo que pasa para que la noche valga la pena, porque sé que la mañana va a dejar mucho que desear...
entre copas tu mano se deposita en la parte baja de mi espalda, y me susurras cualquier cosa como excusa para rozar tus labios con mi oido sabiendo que esa es mi debilidad...
vuelvo a quererte sin hacerlo, y soy tuya, una vez más

lo sabía, pero no quería saberlo.
se hizo la desentendida, y miró para otro lado.
cuando volvió a buscarla ella volvió a bersarlo
como si todo aquello nunca hubiera pasado...
con ese beso ella quebró la pasión y el deseó,
con ese beso, de una vez y para siempre, lo olvidó...
mientras, él se derretía en sus suspiros,
la recorría con sus manos y pensó que esta vez era distinto...
mientras ella lo olvidaba,
él se enamoró

no te vayas, no es tu hora
te prometo que no es el sol lo que entra por la ventana...
dejame que la cierre,
que la noche siga intacta entre las paredes de mi cuarto.
dejame secuestrarte, convencerte,
volver a amarte.
volve a tocarme, hay lugares que todavía no alcanzaste,
mirame y recordame,
por si no logro convencerte de quedarte...
absorbeme, abrazame,
hoy soy tuya como nunca antes.
sólo depende de vos y de mí
y de que hoy formemos un nosotros...
quedate, que voy a simular la noche por unas horas
hasta que el sol se canse de intentarlo...

es divertido hasta que duele
hasta que las lágrimas se escurren sin permiso
y el recuerdo de vos y ella me quiebra el corazon...
es divertido hasta que admito que me gustas un poco mas de lo que deberías
hasta que me doy cuenta de que inminentemente nunca vas a ser mio
y siempre voy a ser una mas para vos...
es divertido hasta que deja de serlo
hasta que la noche termina
y yo estoy sola, y sin vos...

BASTA PARA MI,
PARA TU AMOR,
FUE SUFICIENTE!

mi memoria selectiva se olvida,
y vuelvo a creer en tus ojos,
y vuelvo a perderme en tus besos,
y vuelvo a escuchar tus palabras...
entonces me encuentro una noche mas perdida en tu juego,
esperando expectante una reacción o una respuesta que no tiene ni lugar para nacer...
y me voy odiando la vida,
y odiando el mundo...
y llego odiándote por mentirme de nuevo,
y odiandome por volver a creerte...
pero ya no...
no mas...
este es mi recordatorio,
de esta NO ME OLVIDO!

ni tu mirada,
ni tus ojos que no son míos,
ni tus manos,
ni tus caricias,
ni tus abrazos rompehuesos,
ni tus palabras que son mentiras,
ni tu besos,
ni el calor que me das con tus besos,
ni tu nombre,
ni tu recuerdo...
me canse!
de vos ya no quiero tener nada!

se miraron
sus ojos en dos segundos se dijeron todo eso que siempre habían callado
el tiempo había sido mucho
y la distancia era más grande que su amor,
aunque físicamente casi no había espacio entr ellos.
dicen que nunca es tarde,
pero lo era.
ella estaba cansada,
el se había gastado.
cuando se abrazaron no sintieron romperse sus huesos,
cuando se besaron ya no tenían gusto a caramelo,
cuando se acariciaron no les vibró el cuerpo...
qué podían hacer ahora que ella no era ella, y él era un despojo de su pasado?
qué podían hacer ahora que lo único vivo que quedaba en cada uno era un destello en sus ojos?
el amor seguía ahi, o el recuerdo del amor, o las ganas de amar, o la necesidad de darse lo que nunca pudieron... no sabían muy bien qué, pero algo había.
entonces él entendió, tomó un sobro de su café (aunque no mencioné que estaban en un bar) y sonrió...
ella lo miró para alcanzar su pensamiento...
está vez la que se iba era ella...
tuvo miedo, se fue con una lágrima que no dejo nacer, y todos sus recuerdos.

te pegaste.
te adheriste a mi recuerdo, llevo tu piel sobre la mía, tu imagen está grabada en la parte interna de mi párpado.
cierro los ojos, y te veo...
pienso, y tu veo...
duermo, te sueño, y te veo..
me sacudo, no puedo sacarte...
estas, sin haber estado nunca estar
sin querer estar, estas...
y no entiendo, y me erizo, y me encrespo y me enojo
pero no salís, no te saco.
seguís ahi...
y decis que queres todo, aunque a lo mejor no me lo decis a mi
y yo me estoy imaginando soles donde no los hay
o a lo mejor si...
y yo también quiero todo
pero no sé si sabrías manejarlo...
aunque sí sé, y sé que no sabrías...
pero necesito darte el beneficio de la duda

una noche más y solo quiero sentarme a llorar como antes cuando no te tenía, como ahora que aún no te tengo... pareciera ser que no voy a tenerte nunca, y no es que no lo supiera, es que por estos días perdí las esperanzas y de a poco empiezo a entenderlo...
no perteneces a mí, ni a nadie -ni lo vas a hacer-.
con los ojos cerrados te busco y entre gota y gota te llamo. ojalá hubiera más respuesta que mis propios suspiros...

por ahora acá me quedo, esperándote en donde nunca viniste.

que te quiero sin quererte
que no encuentro un solo motivo para esperar
pero te espero,
que mi vida es un poco tuya aunque nunca lo supieras
que los colores son un poco más intensos cuando los miro desde tus ojos
que las mentiras se vuelven reales
que los miedos son otros...

que te quiero sin quererte
pero a mi -a tu- manera te quiero.

hablas y te creo,
porque prefiero creerte,
porque eligo creerte
porque cuando lo hago duele menos
y me gustas un poco más
y el mundo es un lugar un poco más lindo para habitar..
sé que mentis,
siempre lo hiciste
pero qué lindo sería escucharlo de verdad
que lo pudieras sentir de verdad...
pero sé que es mentira,
y te creo sin creerte...
y me pongo celosa,
y ella también...
las dos te creemos
sabiendo que el discurso que acabas de decir lo vas a repetir para otros oídos en una fracción de segundos...

dicen que soñar no cuesta,
pero cómo cuesta despertar
cuando abris los ojos para ver una realidad que no terminas de comprender...
te levantas y andas, y el mundo gira sin frenar
vos miras confundido
pero el tiempo no frena,
y ya nadie te espera

¿qué esperas?
va a ser demasiado tarde cuando queiras mirar atras
¿qué esperas?
no tengas miedo, y salta

la gente fue y vino
y vos seguis ahi añorando lo que hubo,
soñando lo que nunca vendrá
habitando un presente que no existe
inventando realidades menos tristes...

ya no esperes...
porque el tiempo avanza
y nadie te espera.

Otra vez la lluvia
y otra vez vos...
y yo sin vos,
y mi cuerpo sin el tuyo.

Otra vez la lluvia
y yo imaginando tu risa mientras desayuno
y mis pies andando descalzos para no despertarte
aunque no estas...

La lluvia paró,
y el sol volvió a salir...
Ahora creo que todo sería más sencillo
si aún lloviera

por si estiras el brazo y te falto
por si tu cielo parece caerse
por si tu risa necesita compañía
por si tu sol calienta un poco menos
por si el mundo se te hace inhabitable
por si tu boca me echa de menos
por si tus ojos extrañan mi mirada
por si tu cuello carece de besos...

yo, por si acaso, acá me quedo...
yo, por si acaso, acá te espero...

llueve sobre mojado

en realidad no me importa
pero hoy llueve
entonces todo se vuelve un poco más gris...
pienso en todo menos en vos,
y termino pensando en que no te pienso;
y te pienso.
a veces parece que el tiempo avanza, pero no corre
o si, pero no lo siento.
todo se vuelve tan confuso, y no puedo descifrar el costado de la nube que me acecha.
me acecha tu sombra también
no la veo, pero sería imposible no sentirla
aunque tal vez la confundo con mi soledad,
o mi desesperación.
no sé.
ya no sé nada...
y escucho tu voz cantando la canción
que siempre te negaste a cantar mientras tratabade dormir
y me pides que te deje desabrochar un botón
pero no llevo botones
y entonces no entiendo,
o no quiero entender.
me contradigo, y se contradice,
y todo se enfrenta, o soy yo la que se enfrenta contra todo.
y vuelven a ser todas dudas y contradicciones
y ya nada tiene sentido...
o lo tiene y no lo encuentro,
o no quiero encontrarlo,
es igual,
porque hoy llueve,
y no estas,
y no importa,
salvo porque sí importa,
o tal vez no,
o no sé...




Charlotte : What colour are my eyes?

Kevin : Well, at first glance your eyes are brown. But when the light hits them, they change to amber. And if you look really close around the iris, the colour is pure honey. But when you look into the sun, they almost look green. That's my favourite

no sé despedirme.
no entiendo de finales, ni del "nunca más"...
crecí maravillada con el "felices para siempre", y busqué eso...
y sigo buscando.
por eso cuando tenés que irte te pido que te quedes, que me des un abrazo más, que me des otro beso... así trato de convencerte de que mi cama es el lgar más cómodo, y mi cuerpo la sábana más caliente.

puedo escribirte cien notas con mil palabras y un millón de distintas letras...
puedo gritar, cantar, hablar sin parar...
no importa qué diga, no importa cómo, mucho menos cuando...
más vas a entenderme si descubrís cada una de las cosas que callo...

La vi y el cuerpo se me sacudió un poco... Pero supuse que no me la cruzaría, yo seguía sentada y ella cruzaba la puerta... Unos minutos después cuando salí yo, ella seguía parada ahi afuera. Me acerqué a saludar, no quería que mi timidez se confundiera con mala educación. Me temblaban un poco las rodillas y me dominaba esa sensación de que todo el cuerpo se me aflojaba. Es posible que me haya sonrojado un poco, no sé. Pero la saludé, y le hablé lo más natural que pude. Hice todo mi esfuerzo para ser simpática, sonrerir, decir lo apropiado y quedar bien. En los cinco minutos que hablamos no dejó de mirarme, y estudiarme.
No puedo evitar pensar en vos ahora. ¿Ti dirá que me vio?¿Le resultará relevante?¿Le habrá parecido que estaba muy bien y te lo querrá contar?¿Le habrá parecido lo contrario y querrá hacerme mala propaganda?
Sé que nunca le guste para vos. Que piensa que fui un tonta que te rompió el corazón. No sabe que lo que vos sufriste, yo sufri el doble. No me vio llorar, ni se imagina que busco tu mirada en los ojos de cualquiera. Ella no sabe de las veces que esa hoja filosa recorrió mis muñecas mientras te deseaba y no podía tenerte. No sabes que hasta no hace mucho, me preferías a mi por sobre la insulsa de tu novia, y yo a vos, ya no quería estar sola.
Vi a tu mamá. Todo me recordó a vos. No puedo dejar de pensar como estarás. Sé que no soy lo que fui, pero vos siempre sos "vos", por lo menos cuando te pienso.

carta a vos

el tiempo me pasó por encima, y aunque en realidad tengo pocos años, ya vivi lo que puede haber sido el primer cuarto de mi vida. no sé qué pasa conmigo que últimamente la memoria me viene fallado, y aunque me gustaría pensar que en realidad nunca te olvido, descubri que ya no te recuerdo tanto...
hoy es tu cumpleaños, la verdad no sé ni cuántos años cumplirías, estarías entre los ochenta y algo probablemente... no me acuerdo con claridad cuando fue que te fuiste, y lo último que recuerdo de vos es un llamado teléfonico a las 6.30 de la mañana para desearme feliz cumpleaños... estabas disfrutando en esos países mágicos que tantos años después todavía no pude conocer...
esa mañana en el avión no entendiste que lo que pensabas que era un dolor estomacal por comer no sé qué pescados, en realidad era un espasmo en el pecho, el primer aviso de que te estaban llamando de otro lado... y sin más te fuiste, sin despedirte, sin avisar, sin darnos tiempo a acostumbrarnos a la idea...
siento tanta impotencia por no poder acordarme del sonido de tu voz, o de tu cara de preocupado, o de la rugosidad de tus manos cuando jugabas conmigo...
aunque peor me siento por papá, que se quedó con ganas de tu abrazo,ese que nunca le diste, y con ganas de las palabras de aliento que nunca tuviste para con él. creo que ahora trata de hacer las cosas diferente, no porque te reproche nada, creo que no quiere que el día de mañana sintamos lo que siente hoy él, que te extraña, que daría lo que no tiene por volver a verte...
y te deseo feliz cumpleaños, aunque me gusta pensar que en el lugar donde estas uno permanece siempre joven...
seguramente estas sentado en la cabecera de la mesa, mientras kela sentada a tu derecha te sirve la comida que acaba de hacer especialmente para vos...
los extrañamos.

no hubieron lugar para las dudas
cuando me abrazaste con tu cuerpo...
y si algo aprendí,
es que casi nada es para siempre,
y que en un simple pestaneo todo puede cambiar,
pero por ahora prefiero no pensar en eso...
LO MEJOR TODAVÍA ESTA POR VENIR

podemos volver
pero nunca vamos a volver atrás
lo que dejaste se perdió,
lo que éramos cambio,
nada puede volver a ser igual.

te ataca y ya no te moves
muy por el contrario te parlizas
una vez más tenés que elegir
pero queres tanto h como b
aunque sabes que no podes los dos
entonces frenas
no hay ninguna señal
y te quedas al borde del camino
una vez más

donde vayas
llevame,
nunca sabes cuando te puede ser útil
la verdad de mis palabras,
o la sencillez de mi compañía...
LLEVAME

a veces la memoria se me figura infinita.
pienso en vos, y mi mente se dispara hacia una cantidad inimaginable de imágenes... cuando llego a momentos en los que no estas, de alguna forma algo ahí me hace acordar de algún momento en que si estuviste, y así es como nunca te desvaneces.
te dejaría entrar otra vez en mi mundo, pero el miedo a volver a caer aparta de mí todo resabio de amor, por eso con los ojos cerrados para que no puedas leerlos, te digo que no.

¿cuánto duran las imágenes grabadas en la retina?
¿cuántas lágrimas más podés llevarte?
¿cuántas gotas me quedan adentro antes de secarme?
¿qué ganamos cuando ganamos, y qué oportunidades dejamos pasar?
¿qué pertas van a permanecer cerradas?
¿qué más hay allá esperando por mi?

la forma en como brillaban los rayos de sol que se reflejaban en tu barba,
tu manera tan particular de entrecerrar los ojos cuando manejabas,
el temblor de tus manos la primera vez que me tocabas cada día,
el calor de tu mano apoyada en mi panza,
el hueco de mi espalda que era solo tuyo,
tu risa camuflada por el frunce de tu entrcejo cuando te querías hacer el serio,
la manera en que tus pies siempre alcanzaban los mío,
las veces que te acostabas y hablabas con mi techo...
quise quererte, sin morir en el intento, por eso
fuiste todo, y no lo sabías...
y aunque en realidad nunca te tuve, ahora en serio ya no te tengo... pero seguro que si hago el intento, todavía encuentro algún que otro motivo para esperarte...

Qué vas a hacer con los recuerdos cuando te canses de acordarte, cuando ya hayas terminado tu duelo, y ya no quieras que duela...?

Qué vas a hacer conmigo cuando me irrite de esperarte y deje de cruzarme cada día en tu camino...?

Qué vas a hacer con tu cuerpo cuando este demasiado desgastado como para perseguirme, o para salir a buscar a alguien nuevo...?

Cuando todo pasa, qué es lo que queda?

Era bastante torpe, bastante confiada, bastante insensata...
Había pocas cosas en la vida que hiciera bien, pero de todas las cosas que hacía mal, había una que era la peor de todas: se enamoraba...
Cada día se enamoraba, a cada hora, con cada mirada de cada hombre, con cada palabra dulce, por falsa que fuera, ella se enamoraba... A veces de alguien que le sonreía en la calle, a veces del que compartía con ella el asiento del colectivo, a veces de los personajes de los libros.
Nunca tuvo buena suerte en el amor, y cuando ellos se daban cuenta que era tal su entrega la usaban y abusaban. Llegaban, y la lastimaban, y le rompían el corazón, y ella cada vez los amaba más...
Ella que cada vez que amaba, amaba para siempre, que los ojos ajenos se le pegaban a su pupila, que las manos ampoyadas lejos de lastimarla le hacían cosquillas en el cuerpo, que los hombres ausentes en lugar de angustiarla le divertían.
Ella que se estremecía siempre con la primera caricia, que archivaba en su memoria cada primer beso pensando que podía ser el último, que lloraba y se moría con cada partida...
Ella no pudo más que morir de amor, sufriendo como tanto le gustaba, llorando tan calmada y desconsoladamente a la misma vez como solo ella podía, sangrando por la misma herida...
Fue un amor que vino y se fue llevándose hasta lo que no había, agrietando su corazón más que ninguno, vaciándola de ese líquido brillante y espeso que le corría por las muñecas en cada despedida...
Pero esta vez fue demasiado fuerte, o tal vez fue demasiado amor, o demasiado poco... O quizá fue el tiempo, o los años, o que ella estaba demasiado rota, o demasiado cansada...
No importa por qué, sólo importa que se fue sin haber sido amada, y que ahora el mundo brilla un poco menos, y el amor perdió un poco más su significado.

Hoy todo me llena, todo lo siento, todo lo absorbo, y me absobe... Todo me toca, me roza, me acricia, y me rompe... Hoy soy parte de vos, de él, de ellos, los de antes, los de ahora, los de nunca... Soy parte del cielo que me cubre, soy parte de este suelo que piso y me abraza, soy parte de ese picaflor que pasa, me observa, y se va para nunca volver...
Hoy amo la vida en toda su esencia...

veo temblar tus dedos que recorren las sábanas de mi cama, que nunca conocieron, hasta llegar a mi cuerpo... mi sonrisa se pega con un beso en tus labios, mientras abro los ojos para espiarte un poco... siento que tu cuerpo se aprieta, y que el mío se retuerce... entonces quiero escucharte decir todo eso que ni siquiera te atreves a pensar, y quiero que hagas todo aquello que pienso y no me animo a repetir...
hoy no tengas vergüenza, hoy no tengas miedo, agotemos los minutos o las horas que nos quedan antes de que el sol se cuele por mi ventana y me despierte haciéndome saber que nunca estuviste acá...