Tu indiferencia siempre mostrando tu verdadera cara
Volví a sonarte, como siempre, como desde hace años. Y en el sueño todo es como nunca pudo haber sido aunque evoca algunos recuerdos de como fue.
Y hoy no estas, como nunca estuviste; y somos los mismos que nunca fuimos sin embargo 15 años después seguís paseandote indiferente por los rincones de mi mente y que triste se ve todo desde acá.
Todo lo que siempre quise escuchar, y más.
Y más.
Todo desde esa forma de ser tuya y única.
Y mi perfume inundaba tu aire.
Te dije que tenía frío, y te di de a una mano por vez, mientras con la otra sostenía el vaso casi vacío.
Yo pretendía una cotidianeidad que vos te empeñabas en desbaratar. Te hablaba de todo, de la vida; de nada. Y vos, querías saber más, "algo del corazón" me dijiste. Te dije que todo lo que decía, era del corazón. Como siempre, no me creíste.
Y ahí estábamos, aturdidos, confundidos, alucinados.
No pregunté ninguna de todas esas cosas de las que en realidad no quería saber las respuestas. Vos insistías en querer decirme que yo era el amor de tu vida.
Vos también sos el amor de mi vida. Un amor eterno y pasado, el amor de mi vida de una vida que ya no elijo. Pero permanece, intacta, intocable, inalcanzable, en ese universo paralelo donde sí nos animamos a todo, cuando todavía había tiempo.
Así que gracias, me encanta saber que yo soy el amor de tu vida, en cualquiera de tus vidas
Extraño leer. Suena raro decir eso. Pero extraño leer. Ese momento tan íntimo y simple como es acurrucarse con una manta, una raza de chocolatada y un buen libro en el cual pueda perderme por horas. Extraño esas horas de ocio que antes solía dedicarle. Ya voy a recuperarlas, me digo, ya me voy a hacer el tiempo para elegir un buen libro, elegir una buena excusa, apagar todo y perderme en esos universos paralelos infinitamente más agradables que este, donde todo te aturde y te absorbe.
que no estes acá no es más que una posibilidad de aprender una nueva manera de amarte.
que lo que no te mata, te fortalece; dicen...
pero nosotros ya desde antes éramos indestructibles.
lo sabemos muy bien.
vos allá, y yo acá.
acá el frío se adelanta, allá no quiere irse.
los dos dormimos lejos del abrazo que debería abrigarnos;
y a destiempo.
no me acostumbro al silencio que me aturde por las noches,
a los días de 57 horas,
a los 12 km de todos los días que se transformaron en 12.000.
extraño poder tocarte, reírme a carcajadas, tus manos, tus besos, tus miradas.
no importa, porque el tiempo viene y se va,
y pronto nos vamos a dar cuenta de que ya no hay distancia,
y vas a estar parado en la puerta de mi casa, como un día cualquiera,
como si nada,
y vas a entrar, vamos a mirar una peli acurrucados, y no va a hacer falta decir ni una palabra.
vas a volver, nos vamos a abrazar, y va a ser como si nunca te hubieras ido.
te amo por todo lo que sos, y por lo que no. porque estás al otro lado del mundo, y yo te siento acá, al lado mío. porque nunca faltas, ni faltarías. te amo por tus manos ásperas, rugosas, lastimadas que me dan las caricias más suaves que nunca recibí, y por tus ojos únicos y perfectos que te hacen especial y mío. te amo por tu honestidad brutal, y porque no podés disimular. porque llegaste a mi vida y nunca te fuiste. te amo por todas las veces que nos cruzamos sin saberlo, y por todas las otras vidas que ya vivimos juntos. te amo por lo que pasamos, y por todo lo que va a venir. porque no creo que haya nada que nos pueda pasar que nos rompa. porque tu pecho tiene el lugar perfecto para que yo me duerma, y tus abrazos son la mejor forma de mantenerme cálida y segura. te amo porque no hay porvenir sin vos.
acomodé mis cosas, levanté la vista, y volví a mirarte, buscando que me vuelvas a mirar vos también. "vos bien?" te pregunté. me sonreíste y dijiste que si; no había lugar para otra respuesta. me fui.
ese don que tenés de hacerme sentir vulnerable e invencible mientras me acurruco en tu abrazo es lo que amo. querer que me cuides, y a su vez hacer todo para cuidarte. saberme débil ante vos, y valiente ante cualquiera que se nos enfrente. sentir que desde que estás conmigo no hay tiempo, solo eternidad. la simpleza de tu compañía, y la importancia de la misma. vos.
más que tu boca, amo tus besos.
más que tus besos, amo tu mirada.
más que tu mirada amo tus manos y la eternidad de tus caricias.
más que todo, te amo.
esa sensación de querer que el resto de tu vida empiece ya,
y no poder tomar la determinación de hacerlo.
que desilusión tan grande, que sensación de vacío.
cuántas horas que ahora parecen perdidas.
cuántas cosas desearía haber callado.
cuánto amor malgastado.
peor que cuando un hombre te rompe el corazón,
es cuando te lo rompe una amiga.
necesito más amigos de todos los días, y menos amigos de fin de semana. más amigos de los que pasan a visitar sin avisar, y menos de los que para verlos tengo que programar con una semana de anticipación. necesito más amigos de los que me hacen reír, y menos amigos de los que me hacen preguntarme qué hice mal. necesito menos amigos de los que llaman para decir feliz cumpleaños, y más amigos de los que saben los nombres de mis papás. necesito más amigos que sean para siempre.
los medios de comunicación parecían muchos, parecía que iban a alcanzar, quizás hasta sobrar. y no. ni un poquito. no alcanza ni para un cuarto de lo que te necesito.
no pasaron 3 meses todavía, y tu ausencia se siente como si no te hubiera visto en 10 años.
vos eras (sos) mi persona.
siempre dispuesta, siempre con ganas de hacer algo, siempre con un "si", sin importar lo locas, o aburridas, o bizarras fueran mis ideas.
no hay más personas como vos, ni hay amigas como nosotras.
y ahora estás tan tan tan lejos que no puedo llamarte, y decirte que vengas a tomar sol, o a ver una peli, o solamente a estar. porque cuando sólo estábamos era cuando mejor la pasábamos. porque una tarde de lluvia sin hacer nada, siempre surgían los mejores días, porque no había forma de aburrirnos porque vos me divertías a mí, y yo a vos.
te extraño, y no porque te necesite, porque en muchos sentidos estoy pasando mi mejor momento, y soy plenamente feliz, pero es en lo cotidiano, en lo de todos los días en lo que faltas.
se me ocurrió teñir unos shorts como se usan ahora, aunque donde estás vos, se usaron el verano pasado. y no puedo hacerlos, porque quién más aparte de vos y de mí puede divertirse tiñendo y destiñendo shorts y pegándole tachas un día entero?
estás bien, viviendo como soñaste, y me pone contenta por vos, pero a veces hacés falta.
"no lo entiendo", te digo.
y vos te sonreís, y ahi como estoy, despeinada, descalza y en puntas de pie para alcanzarte, me abrazas.
es que no puedo explicar como llegas, y soplas lejos lo que hubiera de malo,
y te llevas lo que sea que estuviera molestando con tu sola presencia.
caminás hacia mí con esa despreocupación que me calma y me estresa,
y me haces feliz:
en las noches de verano que esperamos que lleguen,
en las siestas que dormimos entre abrazos y despidiendo al invierno,
cuando me comes a besos, y no dejas mis migas,
en la mueca que dibujas justo después de despertarte
una vez, cuando éramos más chicos, en una clase que no compartíamos, una persona que después me traicionó; medio en serio, medio en broma te dijo, refiriéndose a mí y todos rieron: "no dejes pasar el tren".
y la vida es un poco como los trenes, o será que los trenes son la manera más figurativa para poder explicar las oportunidades de la vida.
la cuestión es que pasé más veces de las que puedo recordar, y vos siempre parado con el boleto en la mano, me mirabas marchar.
entonces el tiempo que compartíamos se terminó, y yo dejé de pasar, y las oportunidades se nos dejaron de presentar, y ya nos gana el tiempo que no somos nada, al tiempo que fuimos "algo".
y a nadie le importa, pero no sé, hoy llueve.
desde que era chica mi mamá siempre me decía (y le decía a los demás refiriéndose a mí) que yo no conocía el miedo, que siempre miraba a la vida a los ojos, y que ni aunque se me presentara el mismísimo diablo yo flaquearía. yo me sonreía y me sonrojaba. solía estar secretamente orgullosa de esto, no porque nunca sintiera miedo, que de hecho, a veces lo hacía, sino de que el mundo pensara que no, de atreverme a enfrentar a quien o a quienes o a lo que se me interpusiera en mi camino.
hasta ahora.
que no hay un enemigo visible, que no sé contra quién combatir, que no estoy segura de qué armas emplear. y estoy paralizada, chiquita y asustada, frente a la inmensidad del futuro.
con vos a mi lado por ahora, y sin saber cómo hacer para frenar el tiempo, para que todo se quede así, perfecto, como lo sentimos ayer.
con miedo a seguir creciendo, a que la vida me aleje de las personas que más quiero, que las lleve lejos donde ya no puede escucharlas o sentirlas.
con miedo de no saber qué es lo que quiero, pero sabiendo que no quiero conformarme.
con miedo a la normalidad, a lo que se supone que debe ser.
con miedo a que pase el tiempo, y que al mirar para atrás solo haya arrepentimientos.
de cuando llegaste
apareciste cuando no te buscaba. cuando era feliz, y me sentía plena. cuando los días estaban cargados de risas y abrazos, y amigas eternas.
llegaste. te colaste en mis noches, y en mis horas.
te hiciste tan necesario y cotidiano como el café de las mañanas.
encontré en vos todo eso que no sabía que me faltaba.
nunca me olvides. nunca te vayas.
quedate donde pueda cuidarte, donde el tiempo no se nos escape, donde nuestra risa sea eterna.
quedate conmigo, hundido en mi abrazo.
Pensaba en el destino, y en eso de si nuestro futuro ya está escrito o somos nosotros los que lo vamos escribiendo día a día, con cada decisión; buena o mala. Y entonces pensé en nosotros. En que estábamos predestinados, aunque no lo supiéramos. Y pensé en todas esas veces en que nos cruzamos antes de esa vez. En que teníamos que estar juntos, pero no lo sabíamos, porque estábamos con otras personas. Por que elegimos opciones que nos llevaban por caminos distintos, y aunque el destino nos cruzara, nosotros no sabíamos aprovechar el momento.
Pero ahora estamos juntos, como tendríamos que haber estado desde hace mucho tiempo, aunque no podíamos darnos cuenta.
Y entonces llego a la conclusión que la vida es un poco de los dos. Un poco lo que el futuro nos depara, y un poco las decisiones que tomamos, pero al final de cuentas, un poco antes, o un poco después -dependiendo de nuestros propios aciertos o desaciertos-, las cosas son como tienen que ser; y lo que tiene que pasar, va a pasar... Eventualmente...
Por eso amo esa palabra. Y por eso te amo a vos.
nos ve llegar, y cambia de color. vos te ponés contento y me decís "mirá, esta verde". lo decís con orgullo, como si el cambio de luz del semáforo fuera un mérito propio tuyo, y pasamos de largo sin frenar. yo te sonrío. no sabés que por dentro lo único que quiero es que el semáforo esté en rojo y frenar ahí, y que se frene el tiempo. y quedarnos en la calle, en el auto, donde todo es perfecto llenándonos de besos.
presente perfecto
te quiero.
no estamos en poemas, ni en novelas, ni en canciones,
nadie escribió sobre vos, ni escribiría sobre mí.
no hay películas que reflejen lo que nos pasó,
ni personajes que vivan nuestra historia.
por eso es tan único.
porque nadie podría imaginar algo así.
porque es nuestro, sólo nuestro, sin nombres ni etiquetas.
voy y yo, nada más.
Delirios y penas por una loca linda
Etiquetas: maldita costumbre de ser tan yo
se acaba el aire, el espacio, el tiempo.
consumimos todo, y todo nos consume.
tenerte tan cerca que no hay distancia.
que estés, que te tenga.
que te quiera.
todavía hace calor, pero yo ya siento que despido el verano.
el cielo se rompe en pedazos que van cayendo de a poco, los rayos se encienden a lo lejos uno tras otro, las nubes están llenas de metáforas. nada quisiera más que tus besos en esta media noche, tus abrazos rompehuesos, y la habilidad de tus manos. sería distinto, sería como siempre. puras risas, sonrisas en mitades, besos con sabor a manzana verde porque es el sabor del verano, pieles calientes y bronceadas, horas que se gastan pasando desapercibidas, noches tan eternas que no tienen mañana. la ausencia que desaparece, la presencia que nos cura.
te me anudaste a la espalda en un abrazo de despedida que fue más fuerte que cualquier abrazo,
te me grabaste en la memoria, y en los párpados, y ahora cuando cierro los ojos, te veo.
te me alejaste mientras intentaba retenerte, y no volviste.
lo prometiste, pero no.
no volviste.
era mi momento.
el sol, la playa, las noches.
y tuviste que llenarlo de tu recuerdo.
ahora mis vacaciones están un poco manchadas de color a vos.
pero no estás ahora,
sólo tengo el recuerdo de unas vacaciones en las que lejos de olvidarte, te quise un poco más.
lluvia, mucha lluvia.
la muerte se lleva todo,
te deja la nada, el vacío, y la lluvia.
no va a parar.
lo importante es aprender a caminar abajo de ella,
que moje, pero no moleste.
duele, pero se sobrevive.
es lo único que queda.
venís, y te vas. y la sensación es siempre la misma.
como si nunca te hubieses ido, como si todo siguiera igual.
y el tiempo que no estuviste no es más que un paréntesis,
instantes fugaces perdidos en el tiempo,
que hoy encuentran su continuidad en la rutina diaria.
no importa que de a ratos no estés,
siempre que vuelvas.
algún día cuando ya no estés te reprocharé en silencio, tal cual como lo hacés vos hoy, el haber tenido que guardar tantos secretos
sos de acá, sos nuestro.
aunque la frase suena tosca, o amenazante, es así.
lo sabés, y lo saben.
no hay palabras, ni cartas de amor que valgan lo que valemos.
no hay noches violentas intercambiables por los asados de las noches de verano.
una y miles podrán pasar.
pero vos seguís acá.
porque sos de acá, sos nuestro.
sonreír de costado,
cuando te veo
sos mi pausa preferida en la monotonía de mis días,
la hora feliz,
lo inesperado,
mi mejor paréntesis.
todos los días finjo que no me importas, pero secretamente vivo a la espera de la luz verde, esa luz que significa un mensaje tuyo, que te acordaste de mí, que crucé tu mente.
no quería volver a sufrir, y ahora sin siquiera tenerte, no sé cómo dejarte ir...
me acurruco en tus brazos y de pronto el mundo deja de dar tantas vueltas... el reloj no avanza y la noche es nuestra. mantenemos la mejor charla que podemos tener, y yo quiero llorar. de alegría, claro. pero no quiero que me veas, ni que adivines que sos lo mejor que me pasó en mucho tiempo.
la suerte de encontrarte alguna vez y sentir que para casi todo hay solución...
no ten veo en realidad pero mis sueños son tan reales que casi me los creo... si fueras un poco más como imagino que serías y un poco menos como sé que fuiste -o sos- podría despertar desde hoy y para siempre cada mañana a tu lado sin preguntarme nunca por qué, porque con mirarte ya lo sé.
a veces todavía siento que mastico algunas de las palabras que no pude decirte, que no quisiste escuchar... dan vueltas, se hacen una bola y me atragantan mientras intento tragarlas. duelen al pasar por mi garganta... pero esperan, sé que esperan, y no tienen ningún apuro.
por desagradable que suene sé que el día que te vea voy a reaccionar, y voy a vomitar mis palabras en tu cara!
tenes el verano en tus ojos, y yo escondo diciembre en mi mirada,
sin embargo parece que hace tan poco que temblaba de frío mientras me besabas.
julio y agosto se me escaparon de los dedos.
mejor, porque en verano soy yo y sos vos.
enero tiene el gusto de tu adios.
pero en febrero te espero con un "ojalá que vuelvas" grabado en mi piel.
nos hacemos un nudo.
tu pelo y mi pelo se enredan.
somo uno.
nos corre el tiempo, igual yo postergo todo.
ahora somos eternos.
se apaga el cielo.
se callan los relojes.
dormimos, desaparecemos.
chau